domingo, 2 de febrero de 2014

Borrador

No quiero llegar a ser adulta y que todos los fantasmas del sistema me transformen como a todos los adultos que conozco, aquellos que la reman todos los días para sobrevivir. Necesito tener la certeza de que no me van a vencer y, que por lo menos, voy a luchar por mis ideales teniendo como eje central a mis valores. 
En lo que respecta a mis objetivos puedo decir con total sinceridad que no son para nada egoístas. O a lo mejor sí. Así me siento mejor yo, y al fin y al cabo es puro placer personal ver a la gente educándose y queriendo aprender de aquello que tengo para decir. 
Frustran demasiado las opiniones exteriores y más en alguien tan débil de actitud como yo. No es que no sepa qué es lo que quiero, pero la mirada ajena se me hace indispensable. Es el juicio que debo pasar todos los días para ser aceptada, no sólo por el resto, sino por mí también. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario