"A la cuenta de tres echamos a correr y olvidamos al mundo, ¿vale?" y una sonrisa sincera destelló seguridad y esperanza, amor.
Pero eso nunca sucedió.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Prefiero miles de veces tu acústico. El que sueño que me cantás al oído. Ése que me permite sentir tu cálido aliento en el cuello.
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